Descubre tu don

Descubre
tu don

El Don es el potenciador de la misión de vida, es un sonido de alta vibración. Es la energía más depurada que traemos al nacer. La potencia del Don es mayor que la de la energía de la mente o del corazón y va alojada en el lugar del cuerpo donde hemos elegido tener una evolución más intensa.

Cuando usamos nuestro Don, no lo gastamos con lo que no nos cansamos. Podemos activarlo de forma cotidiana tantas veces como necesitemos para cambiar nuestro estado emocional o anímico.

La energía del Don es la energía más evolucionada que hemos podido alcanzar en nuestras vidas anteriores. Destinada a ayudarnos a que con el paso de los años no repitamos los mismos actos que en misiones de vida anteriores.

El taller para descubrir tu Don lo puede realizar toda persona mayor de 14 años. A partir de esa edad es cuando una persona realiza su primer cambio importante, momento en el que comienza a proyectar su futuro.

Durante este taller, pasarás por las distintas etapas de tu vida: niñez, adolescencia, madurez y edad avanzada con la finalidad de volver a tu energía original. Además, entenderás cómo has ido aprendiendo en cada etapa y qué información esencial de tu historia personal quedó registrada. De este modo sabrás qué hacer y cómo actuar ante situaciones futuras que se te presenten y sacar el máximo provecho gracias a tu regalo: tu DON.

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Beneficios de
descubrir tu Don

El primer beneficio de descubrir tu Don es que puedes encauzar tu energía de misión con la de tu Don. Ensambladas estas dos energías, puedes intervenir directamente en tu evolución, acortando tanto los procesos de aprendizaje como facilitándonos el grado de dificultad de este aprendizaje. De esta manera aprenderás a seleccionar qué tipo de energía te ayuda en los diferentes momentos de tu vida.

Solo sabemos aceptar y dirigir hacia nuestro interior la energía tal y como nos llega. El saber cómo filtrarla nos permite poder reducirla de forma sensible con menos ondas de radio, enfados, etc. Así equilibramos de una forma rápida el vacío o la falta de energía en nuestro día a día y conseguimos mejorar nuestro equilibrio físico y emocional.

La misión del Don en el momento que lo activamos es facilitar nuestro aprendizaje a lo largo de nuestra vida; así como ayudar a gestionar las diferentes funciones que realizamos diariamente.